Vidal Martín

vidVidal Martín Martel (1968)
Nació el 28 de mayo de 1968 en la isla de Gran Canaria, a orillas de la playa de Las Canteras, lo que marcó su afición al mar siendo tan sólo un niño. Se ha criado en Tenerife, Madrid, Gran Canaria y Lanzarote donde reside desde 1983. Comenzó su dedicación a los cetáceos con 14 años de edad. En octubre de 1984 apareció varado en Lanzarote un raro zifio de Blainville (Mesoplodon densirostris) y logró convencer al presidente del Cabildo de Lanzarote para recuperar el animal que había sido enterrado una semana antes en el vertedero insular. Enterrados o quemados era el destino común de los cetáceos que, por diferentes motivos, encallaban en las costas del archipiélago. Recuperado el cráneo y unas pocas vértebras bajo toneladas de basura, ese fue el primer espécimen de lo que ahora es la mejor colección de cetáceos del país y que tutela la SECAC en Lanzarote. En ese momento no existía ninguna información acerca de los cetáceos de Canarias. Siendo consciente del interés y de la necesidad de conocimiento acerca de la biología y de la conservación de estas especies en las islas, ese momento fue el catalizador de una vida consagrada a la investigación, la conservación y la difusión de los cetáceos y de su hábitat. En el año 1988 presentó junto a Robert W. Vonk la primera lista de cetáceos de las Islas Canarias en Setúbal (Portugal) durante la segunda conferencia de la European Cetacean Society (ECS). La información provenía de la creación de una red de control de animales varados que comenzaba a dar tímidos resultados. En el año 1991 esta red adquirió carácter oficial al ser financiada por el Gobierno de Canarias a través del “Programa de Estudios de Cetáceos Varados de Canarias” de la que fue director y que sentó las bases del actual esquema de respuesta y estudio de ballenas y delfines varados que ha adoptado el Gobierno de Canarias y que ahora se denomina “Red Canaria de Varamientos”.

En el año 1991 realizó junto a dos compañeros el primer estudio de impacto de la actividad de observación de cetáceos con fines turísticos en una población residente de calderones tropicales (Globicephala macrorhynchus) en la costa suroeste de Tenerife. Continuando así el trabajo de investigación iniciado tres años antes (1988) por dos investigadores norteamericanos expertos en orcas: Sara Boran y James (Jim) Heimlich para la Universidad de Cambridge. Las recomendaciones de este documento inspiraron el decreto de observación turística de cetáceos del Gobierno de Canarias, aprobado el 6 de abril de 1995. En 1993 funda la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC), una ONG científica cuyos fines son promover la realización de proyectos de investigación científica, la conservación y la divulgación de los cetáceos en las Islas Canarias, que actualmente preside y de la que es director científico. La SECAC (www.cetaceos.org) posee la mejor colección biológica de cetáceos de España, junto a la colección de cetáceos de la estación biológica de Doñana (CSIC) y ha realizado una notable contribución al conocimiento y a la conservación de estas especies en las islas. Algunos de los investigadores de cetáceos de Canarias se han formado en esta entidad. La SECAC ha recorrido más de 140.000 km de censo de cetáceos durante sus campañas de investigación marina. En el año 1999 fundó con otras personas y colectivos la Sociedad Española de Cetáceos (SEC) que presidió desde 1999 hasta 2001. Fue el diseñador, cofundador y director entre los años 2005-2011 del Museo de Cetáceos de Canarias (MCC) en Puerto Calero, Yaiza (Lanzarote). Este museo, el único dedicado a la vida marina de Canarias y el único de cetáceos existente en el Estado español, fue visitado por cerca de 70.000 personas hasta su cierre en 2011. Actualmente también es responsable del “Observatorio de Cetáceos de Canarias”, un órgano creado mediante convenio con el Exmo. Cabildo de Lanzarote para investigar, conservar, difundir y promocionar los cetáceos y el medio marino en el ámbito del Archipiélago Canario. Uno de los objetivos de este observatorio es la creación de un museo-centro de investigación de cetáceos y el medio marino en la isla de Lanzarote.

Ha dirigido o participado en multitud de proyectos de investigación y conservación sobre cetáceos de ámbito europeo, nacional y regional, habiendo publicado en diferentes revistas científicas internacionales. Entre ellas tres en la prestigiosa revista Nature (junto a investigadores de la ULPGC y británicos) acerca de los varamientos en masa atípicos de zifios. Ha presentado numerosas ponencias en congresos y reuniones científicas alrededor del mundo. También ha impartido conferencias en cursos oficiales y centros universitarios. Su principal interés se centra en la biología de los cetáceos oceánicos, especialmente en los zifios (familia Ziphiidae). Como nota curiosa, él obtuvo la primera biopsia que se tomaba a un zifio en el mar. Fue en el año 1999 y posteriormente se identificó molecularmente como un zifio de Gervais (Mesoplodon europaeus). Otro de sus objetivos es la biología y la ecología del delfín mular (Tursiops truncatus) -conocidos en Canarias como toninas- y cuyas poblaciones en las islas lleva estudiando desde hace 30 años con la técnica de la foto identificación.

Está especialmente concernido y comprometido por los problemas de conservación de las ballenas y los delfines en un momento de profunda crisis ambiental global, habiendo jugado un papel relevante en el estudio de los varamientos en masa atípicos de zifios provocados por los ejercicios navales durante años y en la posterior puesta en marcha de una moratoria en el uso del sónar anti-submarino en estas aguas por parte del Ministerio de Defensa para evitar la mortalidad de estos mamíferos marinos. También mostró su firme oposición a las prospecciones petrolíferas en las aguas del oriente de Lanzarote y Fuerteventura por la amenaza que éstas suponían para su biodiversidad marina. Su trabajo y el de su equipo en la SECAC, junto a las investigaciones del Instituto Español de Oceanografía (IEO), en el marco del proyecto LIFE INDEMARES, fue decisivo para la protección de estas aguas y su declaración como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), denominándose: “Espacio Marino del Oriente y Sur de Lanzarote-Fuerteventura” -con una superficie de 12.965, 32 ha- de la Red Natura 2000 de la Unión Europea. Asimismo, es un firme detractor de la cautividad de cetáceos con fines comerciales.

En el año 2004 se le otorgó el premio Ciencias Ambientales a la Joven Promesa, por la Asociación Nacional de Ciencias Ambientales “en atención a su trayectoria profesional y compromisos adquiridos, que ha contribuido al desarrollo de las ciencias ambientales impulsando iniciativas, ofreciendo nuevas visiones y afrontando desde un enfoque multidisciplinar los nuevos paradigmas que debe encarar una sociedad basada en los modelos de desarrollo sostenible”. También ha recibido el premio Cesar Manrique de Medio Ambiente 2007 del Gobierno de Canarias “por su profunda dedicación al estudio del mundo marino del archipiélago”, un honor que comparte con instituciones como el Museo de Ciencias Naturales de Santa Cruz de Tenerife, la isla de El Hierro o con naturalistas canarios tan notables como el geólogo Telesforo Bravo o el botánico Wolfredo Wilpret. Aunque uno de los premios que más valora es el Severo Ochoa 2014 que le concedió su antiguo instituto de educación secundaria (I.E.S. Agustín Espinosa) y que recibió de manos de su antigua profesora de ciencias naturales y sobrina del premio Novel, en el que reza la siguiente frase: “un país no progresa sin educación y sin investigación”.

Si quieres descargar el Curricum Vitae detallado de Vidal Martín pincha aquí.